viernes, 8 de noviembre de 2013

La muerte del Mar de Aral

¿Quién no ha oído hablar alguna vez en una clase de Geografía, o en una pregunta "de las difíciles" en el Trivial sobre el Mar de Aral?
Es probable que muchos no sepáis dónde está, o mejor dicho, dónde estaba. Porque hace ya unos años que murió.
¿Y cómo puede morir un mar? os preguntaréis. Pues la respuesta es tan simple como tonta, ¡asesinándolo!
Os pongo en situación, el Mar de Aral se encontraba entre la ex repúblicas soviéticas de Kazajistán y Uzbekistán, lo que en su día fue parte de la gigantesta Unión Soviética y que hoy se conoce como Asia Central.

Si hoy en día, nos metemos en google, y buscamos "Mapa de Asia" nos encontraremos algo así:


Mapa político de Asia

En rojo he señalado los dos mares interiores, a veces calificados como lagos gigantes que hay en el mapa en Asia Central. Por un lado el Mar Caspio el lago más grande del mundo, y por otro, el tema de esta entrada del blog, el Mar de Aral.
A pesar de seguir dibujado en la gran mayoría de los mapas, tanto políticos como físicos de Asia, ese Mar de Aral ya no existe.

El antiguo Mar de Aral

El Mar de Aral era el cuarto lago más grande del mundo, de ahí su denominación como mar. En 1960, fecha del inicio de su asesinato, tenía una superficie de 68.000 kilómetros cuadrados (un mar como Irlanda de grande o casi tanto como Castilla la Mancha). Los antiguos geógrafos árabes y persas denominaron el mar como Khuarazm o Kharezm que en español significa aproximadamente «mar de islas», ya que contaba con más de 1.500 pequeños islotes e islas.
Su formación como mar interior, se debió a que es una zona depremida, en la cual desembocan los ríos Amu Daria y Sir Daria y como es la zona más baja en toda esta basta región, los aportes hídricos de esos dos ríos la conviertieron en un gran lago hace 20.000 años, durante el Pleistoceno. Al encontrarse en una zona desértica, sin apenas vegetación, fue denominado como un gran oasis de vida para esta región del centro de Asia. El mar fue la forma de vida de sus habitantes durante miles de años, y es que en este gran lago salado, la pesca siempre había sido abundante y ésta, era el motor económico de la región.


Barcos pesqueros faenando en el Mar de Aral

Flota pesquera en el antiguo puerto de Mo‘ynoq (Uzbekistán)
¿Cómo murió el Mar de Aral?

No fue ni mucho menos una muerte natural, no fue por tanto un cambio climático el que hizo que el lago desapareciera. La razón es como casi el 100% de las veces humana, o mejor dicho, inhumana. Seguramente ha sido el mayor desastre ecológico y ambiental en la historia de la humanidad. Y nunca algo tan grave, ha sido tan silenciado...

Corría la década de los 50, la II Guerra Mundial había acabado pocos años antes y la Unión Soviética se encontraba destrozada y hambrienta. Sus dirigentes en un despacho del Kremlin moscovita a 2.000 kilómetros de distancia del Mar de Aral, deciden que los dos ríos que la abastecen, el Amu Daria y el Sir Daria serán desviados y aprovechados para irrigar una basta extensión de desierto con el fin de producir cereal y algodón.
El gran regulador del clima que era el Mar de Aral, entre dos grandes desiertos es sentenciado a muerte. 

Desde 1960 que se decide el desvio de los caudales de los dos grandes ríos que abastecen el lago hasta 1965, ninguna gota de agua llega al Mar de Aral. Las prisas que se dio la URSS por llevar a cabo el plan, hizo que la construcción de millones de kilómetros de canales artificiales para regar el desierto hiciera que mucha de esa agua se perdiera malgastada en contrucciones hechas a todo correr.
En ese año 1965 un alto cargo ruso diría que “El Mar de Aral debía morir como un soldado muere en la batalla”. Incluso los cienfíticos afines al régimen afirmaban estar con el progreso industrial a costa de los recursos naturales. Así un Presidente de la Academia de la Ciencia de Turkmenia aseguró lo siguiente: “Yo pertenezco a ese grupo de científicos que creen que secar el Mar de Aral aporta más ventajas que conservarlo”

Lo peor era que mientras el nivel del Mar de Aral seguía bajando no hubo protestas por tan increíble atropello medioambiental. Hasta finales de los ochenta, cuando el lago había perdido más de una tercera parte de su caudal, y los problemas ya eran evidentes no sólo a nivel de biotopo sino también social, no hubo conciencia de que lo que sucedía en aquella zona de Asia Central era una absoluta catástrofe. Una vez cayó el telón de acero se empezaron a idear maneras de “recuperar lo que había” pero el daño estaba hecho y ni si podía ni se quería hacer nada.

El Mar de Aral en la actualidad

Medioambientalmente hablando la desecación ha supuesto que se conserve menos de un 10% de su tamaño original. El Mar de Aral quedó dividido en norte y sur, siendo el primero más grande que el segundo. Esto ha traído consecuencias nefastas como la desaparición de numerosas especies animales y vegetales, algunas endémicas, e incluso un cambio de clima radical. La salinididad es extrema y ha volado a decenas de kilómetros matando zonas fértiles de los dos países protagonistas. Pero eso no es todo, se ha sabido de la utilización de fertilizantes muy fuertes para acelerar el crecimiento de las algodoneras que hoy en día suponen un veneno que se mezcla con la tierra y el viento. Las tormentas de arena, prácticamente incesantes, y la contaminación del agua y del aire ha multiplicado los casos de enfermedades respiratorias que antes apenas tenían presencia en la zona. Así la tuberculosis es un problema en aumento que afecta a un número grandísimo de pacientes. En el período 1973-1988 los enfermos de fiebres tifoideas se multiplicaron nada más y nada menos que por veintinueve. Lo mismo ocurre con las hepatitis y el aumento de los casos de muertes por cáncer.


Imagen por satélite del Mar de Aral en los diferentes años señalados
Y es que una imagen vale más que mil palabras, de lo que un día fue el "mar de islas" hoy en día solo quedan dos pequeños masas de agua esperando su defunción final.

Lo que en su día fueron las dos mayores ciudades y puertos más importantes del Mar de Aral, Aralsk en Kazajistán y Mo‘ynoq en Uzbekistán, una al norte y otra al sur son hoy ciudades que han perdido hasta el 70% de su población dibujando un paisaje de ciudad fantasma, en la que las enfermedades producidas por la sobresalinidad del ambiente y los efectos de la utilización de fertilizantes para las plantaciones de algodón hacen que la vida en todas las localidades cercanas a lo que un día fue un mar, sea peligroso y cancerígeno. 

Y si por si fuera poco, a todo esto, se le une la maldición para toda la eternidad de lo que un día fue una isla en el medio del mar, la isla Vozrozhdeniya.
En 1948 se construyó un laboratorio soviético secreto de armas biológicas que formaba parte de las 18 instituciones de la agencia de guerra biológica contra los EE.UU. y el capitalismo en la isla situada en mitad del mar de Aral, en la isla Vozrozhdeniya (Renacimiento); que actualmente es una península, y es territorio en disputa entre Kazajistán y Uzbekistán. Los detalles concretos sobre la historia, las funciones y la situación actual de estas instalaciones no han sido revelados aún. La base fue abandonada en 1992 tras la desintegración del ejército soviético. Diversas expediciones científicas demostraron que ese lugar se había utilizado para la producción, pruebas y también el desecho de armas biológicas. Estos fueron limpiados en parte, gracias a un proyecto internacional conjunto para limpiar los vertederos, en particular los de carbunco, conocido como ántrax en español,  y donde sus restos fueron utilizados por terroristas islámicos en los ataques con ántrax de 2001 contra periodistas y políticos estadounidenses tras los atentados del 11-S.

En definitiva, un lugar sin suerte por la codicia de algunos y la dejadez de muchos otros.

A pesar de ser un blog que muestra lugares increíbles del planeta tierra y de llamarse "O Lume Minunata" que en rumano quiere decir "Un Mundo Maravilloso", esto es una muestra de repulsa hacia los que durante más de 50 años han provocado, bien por acción directa o bien por dejadez y complicidad, la muerte del cuarto lago más grande del mundo, el asesinato del Mar de Aral.












Un tributo al mar que se fue y nunca volverá.







sábado, 12 de octubre de 2013

Bahía de Ha-Long

La bahía de Ha Long (en vietnamita: Vịnh Hạ Long), es una extensión de agua de aproximadamente 1.500 km². Situada al norte de Vietnam, en la provincia de Quang Ninh, en el golfo de Tonkín, cerca de la frontera China y a 170 km al este de Hanói. 

Mapa de Vietnam con las principales localizaciones


Se extiende a lo largo de una costa de 120 km. Destaca la presencia de elementos kársticos e islas de varios tamaños y formas.
Fue declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1994 y ampliada la declaración en el año 2000. Abarca una zona protegida de 150.000 ha. Es además, desde el 11 de noviembre de 2011 una de las siete maravillas naturales del mundo.


Barcos tradicionales de madera en la Bahía de Ha Long

Pueblo pesquero tradicional en la bahía

Etimología

Según la leyenda local, hace mucho tiempo, cuando los vietnamitas luchaban contra los invasores chinos provenientes del mar, El Emperador de Jade envió una familia de dragones celestiales para ayudarles a defender su tierra. Estos dragones escupían joyas y jade. Las joyas se convirtieron en las islas e islotes de la bahía, uniéndose para formar una gran muralla frente a los invasores, y de ese modo lograron hundir los navíos enemigos. Tras proteger su tierra formaron el país conocido como Vietnam. Ha Long significa «dragón descendente», un nombre que procede de una leyenda local.





Formación

Ha Long Bay tiene una superficie de unos 1.553 km2, incluyendo 1,960-2,000 islotes, la mayoría de los cuales son de piedra caliza. El núcleo de la bahía tiene una superficie de 334 km2, con una densidad alta de 775 islotes. La piedra caliza en esta bahía ha ido a través de 500 millones de años de formación en diferentes condiciones y ambientes. La evolución del karst en esta bahía ha tenido 20 millones años bajo el impacto del clima húmedo tropical. La geodiversidad del medio ambiente en la zona se ha creado la biodiversidad, incluyendo un biosistema tropical siempre verde, oceánica y orilla biosistema. Ha Long Bay es el hogar de 14 especies de flora endémica y 60 especies de fauna endémica.






Datos Curiosos

Una comunidad de unas 1.600 personas viven en la bahía de Ha Long en cuatro aldeas de pesca: Cua Van, Hang Ba, Tàu Cong y Vong Vieng comuna en Hung Thang, la ciudad de Ha Long. Ellos viven en casas flotantes y se mantienen a través de la pesca y la acuicultura marina (cultivando la biota marina), surcando las aguas poco profundas de 200 especies de peces y 450 tipos diferentes de moluscos. Muchas de las islas han adquirido sus nombres, como resultado de la interpretación de sus formas inusuales. Estos nombres incluyen Voi Islet (elefante), Ga Choi Islet (gallo de pelea), y Mai Nha Islet (techo). 989 de las islas se han dado nombres. Las aves y los animales, incluyendo gallos, antílopes, monos y lagartos también viven en algunas de las islas.
 


 "El que está acostumbrado a viajar, sabe que siempre es necesario partir algún día"

Paulo Coelho

lunes, 7 de octubre de 2013

Socotra, el Mundo Perdido

Socotra (en árabe: سقطرة Suquṭrah) es un pequeño archipiélago formado por cuatro islas en el océano Índico. Frente a las costas del Cuerno de África, a 250 km al este del cabo Guardafui y a unos 350 km al sureste de las costas de Yemen, país al que pertenece pese a su proximidad a Somalia, que hasta la creación de la República Popular de Yemen del Sur en 1969 administró Socotra en nombre del Sultanato de Mahra y Socotra o el Sultanato de Qishn. Actualmente Socotra pertenece a la provincia yemení del Hadramaut.

Situación de Sócotra en el mundo

Archipiélago de Sócotra en detalle
Pero si Sócotra es conocida en el mundo es por su biodiversidad y la presencia de unas 700 especies únicas en el mundo. Por ello fue inscrita en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 2008 y la conocemos como "El Mundo Perdido".


Geografía

El archipiélago consiste en una isla montañosa principal, Socotora (3.625 km²) y tres islas más pequeñas, Abd Al Kuri y el par compuesto por Samha y Darsa, conocidas colectivamente como «Los Hermanos», además de otros islotes deshabitados. Abd Al Kuri y Samha suman una población de unos pocos cientos de personas, mientras que Darsa está deshabitada. La principal ciudad y capital es Hadiboh (8.545 habitantes en 2004).
El clima en general es desértico tropical, con pocas lluvias, concentradas en el invierno y más abundantes a mayor altura que en las zonas costeras. Socotora tiene tres tipos de terrenos principalmente: estrechas planicies costeras, una meseta de piedra caliza con cuevas kársticas y las montañas Haghier. El clima es fuertemente monzónico, de junio a septiembre tradicionalmente la isla era inaccesible a causa de los fuertes vientos y el mal oleaje. En julio de 1999 un nuevo aeropuerto permitió el acceso a Socotora durante todo el año.
Socotora es uno de las islas de origen continental más aisladas del mundo, separándose probablemente de África como una falla durante el Plioceno medio, en el mismo conjunto de eventos que abrió el golfo de Adén hacia el noroeste. El largo aislamiento geológico del archipiélago y el intenso calor y falta de agua se han combinado para dar lugar a una interesante flora endémica que es muy vulnerable a los cambios; al menos un tercio de las 800 plantas que se encuentran en Socotora son endémicas. Los botánicos sitúan a la flora de Socotra entre las diez que más peligro de desaparición corren en el mundo.


Hadiboh, capital de Sócotra

Una de las pequeñas poblaciones de la parte alta de Sócotra

Playas de Sócotra

Patrimonio de la Humanidad

Desde 2008 Patrimonio de la Humanidad. Socotora es considerada un excelente ejemplo de diversidad biológica. Debido al largo aislamiento geológico del archipiélago, junto con el fuerte calor y la sequía, se ha creado una espectacular flora endémica que es vulnerable a las especies introducidas (como las cabras) y al cambio climático. Las investigaciones han revelado que más de un tercio de las más de 800 especies de plantas de Socotra no se encuentran en ninguna otra parte. Los botánicos consideran la flora de Socotra entre las diez floras isleñas más amenazadas en el mundo.
El archipiélago es una ecorregión definida por la WWF, matorral xerófilo de Socotra, parte de la ecozona afrotropical.
La formación vegetal más sorprendente de la isla se encuentra en los acantilados, al pie de las montañas. La vegetación allí está dominada visualmente por el árbol de pepino, Dendrosicyos socotrana, una subclase particular de la rosa del desierto, Adenium obesum subsp. socotranum y Euphorbia arbuscula. Más arriba, en las montañas, domina la dragonera de Socotora o árbol de la sangre del dragón (Dracaena cinnabari), con una copa en forma de paraguas. Su resina, la sangre de drago, se utiliza como tinte desde la antigüedad. También se encuentra en el archipiélago la Dorstenia gigas, una Moraceae pachycaule.

Dracaena cinnabari



Dorstenia o "árbol pepino"




 

Dendrosicyos



Aloe perryi




Fauna de Sócotra





"El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración... El objetivo de un viaje es solo el inicio de otro viaje"

José Saramago

sábado, 28 de septiembre de 2013

"Train Market" El mercado de Maeklong


Una foto que resume el "Train Market". Estamos en Maeklong, en Tailandia.

Aunque parezca increíble, por este sitio de la foto pasa el tren todos los días. Es el mercado de Maeklong, en Tailandia. Aunque todo el mundo lo conoce como el mercado del tren, sin duda la plaza de abastos más original de un país lleno de curiosos mercadillos.

El mercado oficial está en la calle paralela a las vías del tren, pero como se quedó pequeño los vendedores fueron poco a poco conquistando el exiguo espacio que quedaba entre las paredes del edificio y la vía férrea. Como el tren de cercanías solo llega dos veces al día (a las 8,30 y a las 11,30) y además la vieja estación de Maeklong es su destino final y entra muy lento a nadie pareció importar ese pequeño inconveniente. Unos funcionarios aparecen cinco minutos antes con unos silbatos y unas banderas anunciado la llegada de la máquina. Entonces los vendedores recogen con urgencia los toldos, retiran las mercancías, esperan que pase la unidad…. y vuelven a colocarlo todo tal cual estaba.
¡Esto es Tailandia, el país donde todo es posible!





Pero más que la originalidad del emplazamiento, lo que llama la atención de este mercado – de casi cualquier mercado tailandés-, es la pulcritud con la que se exhiben las mercancías, el gusto por el detalle, la delicadeza del diseño, la voluptuosidad de las texturas, el festival de colores. Un paseo por las vías del mercado del tren de Maeklong es un deleite para los sentidos.
Los tailandeses son amantes de la armonía y la belleza y en medio del caos habitual de un mercado asiático, de los chaparrones del monzón, de la anarquía de los toldos desvencijados o de los olores de los regueros de aguas sucias existe un método, una disciplina. Asombra la elegancia de unos pescados colocados en perfecta simetría, el equilibrio de unas cazuelas de bambú para cocer las caballas, la rugosidad de la piel de los rambutanes, el color mórbido de unas guayabas…
Es la belleza que sobrevive al caos. La irresistible simetría del desorden.


Cómo llegar

El viaje hasta Maeklong desde la capital tailandesa Bangkok ida y vuelta, nos costará la friolera de 46 bahts (1,08€).

Para ello habrá que coger dos trenes y un mini ferry

La estación de salida desde Bangkok es la de Wongwian Yai y tras un recorrido de 70 km que durará unos 50 minutos, llegaremos a la última parada, la estación de Maha Chai.
Allí habrá que coger un mini ferry para cruzar el río Tha Chin ya que no hay puente ferroviario que lo cruce, y al otro lado está la estación de Ban Laem desde donde ya cogeremos el tren que pasará por el mercado justo antes de llegar al final de la línea, la estación de Mae Klong.

Cada trayecto en tren son 10 bahts (0,23€) que entre ida y vuelta son 4 trayectos. Más los dos pasos por el ferry, uno ida y otro vuelta a 3 bahts cada trayecto (0,07€).


Ferry para cruzar el río Tha Chin
Estación de Ban Laem

Estación final de Maeklong

Estación final de Maeklong
"Muere lentamente quien no viaja, ni lee, quien no sueña, quien no confía, quien no lo intenta" 

Pablo Neruda